[Programa de fiestas 1968, sense numerar]

Hace 285 años.-Algunas quejas al Arzobispo. – El Mandato VII de la visita – Los alfarenses del siglo XVII celebraban las fiestas con alborozo y solemnidad.

Un tanto alejado de la vida local de Alfara a causa de residir habitualmente, por mi cargo, fuera de este bendito pueblo que la Providencia me deparó por cuna, si bien me interesan sus problemas, voy a aprovechar las páginas de esta anual publicación del PROGRAMA de nuestras FIESTAS PATRONALES no para referirme a hechos ya realizados o a mejoras realizables -cosa muy corriente en publicaciones de esta índole- sino para ofrecer a mis paisanos un documento que, por estar relacionado con la vida religiosa de la población juzgo que ha de ser leído con agrado.

Se refiere a un Mandato del Arzobispo de Valencia disponiendo que se celebren las fiestas del Corpus, Virgen de Agosto y Titulares el día propio de la festividad o en sus octavas, y data nada menos que del año 1682 (hace 285 años). El clero de Moncada, que constaba de diez o doce sacerdotes, atendía al servicio espiritual de los anejos de Alfara , Benifaraig y Masarrochos. Mas por lo visto, los días propios del Corpus y de la Virgen de Agosto, el numeroso clero de la Parroquia de Moncada celebraría con la máxima solemnidad estas fiestas e igualmente sus octavas y quedaban sin la solemnidad festiva los dichos anexos. Con motivo de la Visita Pastoral a Moncada del Arzobispo Fran Juan·Tomás de Rocaberti, debieron llegarle algunas quejas y el Arzobispo puso un Mandato de Visita cuya copia se guarda en el Archivo del Patriarca (Leg. 1 núm. 8) que a la letra dice:

«Certifico el infrafirmado en nombre de Archivero desta Yglesia Parroquial de Moncada, que en la Visita del año 1682 hecha por el señor Arzobispo Rocaberti, hay un Mandato séptimo cuyo tenor es el siguiente -ltem por cuanto nos ha constado que en la Yglesia y Lugar de Alfara y en las Yglesias y Lugares de Benifaraig y Masarrochos anexos a la de Moncada, se dexan de celebrar las fiestas del Corpus, de Ntra. Sra. de Agosto y Titulares de aquellas en sus días propios y Octavas y con aquella solemnidad y alborozo que siempre se han hecho. Por tanto mandó su Escelencia el Arzobispo mi señor que la fiesta del Corpus y de Ntra. Sra. de Agosto se hagan y celebren con asistencia del Rector y Clero de Moncada en uno de los días de sus Octavas assiendo las Proseciones con la dicha asistencia y no de otra manera y los días de los Titulares y Patrones de aquellas, se celebren en la mesma conformidad y de no cumplirlo se presenten ante nos, para proveher de mayor remedio, y el Rector y Clero de Moncada tengan obligación de darnos noticia de su cumplimiento, sopena de que todos los defectos que con esto hubiere serán sobre sus conciencias. Y por ser así verdad lo firmo y sello oy en 24 de Junio de 1722.»[1]

En nuestros días, preocupados por otros problemas de trascendencia para nuestra vida religiosa nos parecerá quizá un absurdo el que cosa de tan poca importancia como es la celebración o no de una fiesta o el que ésta tenga lugar tal o cual día motive un mandato de esa categoría y que se archive su copia; pero si atendemos a las circunstancias de aquellos tiempos de fe recia y arraigada en que los actos religiosos eran lo más importante de la vida de un pueblo nos explicamos fácilmente las quejas de aquellos poblados anejos y el que el señor Arzobispo las atendiera y pusiese remedio.

Se alude en el documento citado a que «se dexan de celebrar las fiestas del Corpus, Ntra. Sra. de Agosto y Titulares en sus días propios y con aquella solemnidad y alborozo que siempre se han hecho». Luego que nuestros antepasados de finales del siglo diecisiete ya celebraban sus fiestas y se desarrollaban alrededor de esos dos factores: solemnidad y alborozo. Solemnidad en la Iglesia, en los Oficios religiosos; alborozo en las calles entre el vecindario que tendría sus actos al estilo de la época para solaz y divertimiento de todos y serían expresión de la alegría con que los vecinos celebraban y «vivían» sus fiestas.

Si los tiempos actuales nos brindan multiplicidad de medios para ese alborozo festivo, tales como conciertos musicales. competiciones deportivas, perfección en fuegos artificiales, Reina de Fiestas y Corte de Honor con sus atavíos y desfiles y los empleamos para hacer más brillantes nuestras Fiestas no debemos olvidar que los actos religiosos en honor de nuestros Santos Patronos son el fundamento y la razón de ser de nuestros festejos. Podrán estos variar según las circunstancias; podrán ser un año más brillantes y otro serlo menos pero no debe decaer nunca la religiosidad de Alfara ni la devoción a los Santos a quienes honra y venera en estas Fiestas: San Bartolomé, Santa Bárbara y su antiguo Señor, que con su presencia santificó nuestro suelo: San Juan de Ribera.

José M.ª Serra
Cura Arcipreste de Catarroja

[1] La cita y el texto están tomadas de la obra de don Pelegrín L. Lloréns. “La Ciudad de Moncada”.

Bibliografia completa Mn. José Mª Serra, «Así nacieron -1.682- nuestras fiestas: por·”Mandato de visita” arzobispal» (1968), sense numerar.
Etiquetes Història, programes de festes, festes, religió
Data de publicació Dimecres 9 de juny de 2021
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